
DENVER – La cómoda ventaja de los Broncos en el último cuarto del partido puso a los Browns en una sola dimensión.
Con Cleveland forzado a situaciones de pase obvias, los jugadores defensivos de los Broncos se centraron en el mariscal Colt McCoy, que entró al partido en el tercer cuarto a fin de sustituir al lesionado mariscal titular Brandon Weeden. La mentalidad de ataque permitió a Denver incrementar el total de sus capturas de mariscal de tres a seis en el último cuarto del partido.
“Todo se pone dificil al final de partido, sobre todo cuando estás arriba por tanta ventaja,” dijo el apoyador defensivo ![]()
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Después de que el apoyador defensivo ![]()
“Es formidable tener a un jugador como Elvis en el otro lateral, un veterano inteligente que sabe como llegar al oponente y hacerlo con una actitud recia,” dijo Miller. “Aprendo de él y sé de hecho que yo no sería capaz de llegar a tal punto solo por mi cuenta.”
En las dos posesiones finales de los Browns, McCoy fue capturado para una pérdida de ocho yardas por el liniero defensivo Elvis Dumervill; otra pérdida de más de siete por ambos Dumervil y Woodyard, y finalmente, una pérdida más de siete yardas en un vicioso golpe de Woodyard en el intercambio final de la ofensiva de Cleveland.
“Lo tienes a él, a Miller, a Elvis y a jugadores que están listos para dar el golpe al mariscal,” dijo el esquinero ![]()
De seis capturas de mariscal durante el partido, fue la de Woodyard la que indisputablemente presentó la colisión más considerable. Corriendo intocado desde su posición de apoyador defensivo, Woodyard sepultó a McCoy al encontrarse fuera de guardia.
“Fue una buena jugada, le ví ahí, desmarcado y aproveché la oportunidad,” dijo Woodyard.
Otro factor de éxito en la presión defensiva del equipo es la sólida cobertura que tienen los linieros, lo cual ha permitido a Denver acumular 48 capturas a lo largo del año.
“Tenemos una gran secundaria, lo he estado diciendo a lo largo de toda la temporada,” dijo Miller. “El esquinero ![]()
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