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Gol de campo en tiempo extra sella el resurgimiento

Posted Nov 30, 2011

SAN DIEGO -- Tomó un poco más de tiempo, sin embargo los Broncos volvieron a hacer de las suyas.

Otro déficit en el último cuarto. Otro triunfo viniendo de atrás.

Esta vez, los Broncos estaban a apenas 29 segundos del empate, pero fue en tal momento cuando el pateador Matt Prater salió al campo e hizo lo que ha estado haciendo una y otra vez. Por 38ava vez consecutiva, pateó el balón a menos de 40 yardas de distancia- este gol fue a 37 yardas - pasándolo entre los postes para darles a los Broncos la victoria 16-13 en tiempo extra en un partido muy reñido en San Diego.

"¡Es increíble!" dijo el apoyador defensivo Von Miller. "Son estos los momentos que esperamos; triunfos que celebramos en equipo - esto es lo que motiva a jugar. Es maravilloso poder ver con claridad los resultados del arduo trabajo a lo largo de la semana."

En cuanto a Prater, él ha seguido haciendo lo que ha hecho a lo largo de toda su carrera. Actualmente tiene un registro de 24 goles en 25 intentos en el último cuarto o en tiempo suplementario.

"Sabemos que Matt es un pateador que sobresale bajo presión," dijo el liniero defensivo Elvis Dumervil. "Él es uno de los pateadores de primera en la liga, así que si yo fuera un hombre de apuestas, me sentiría cómodo apostando a Matt."

La patada de Prater ocurrió apenas unos instantes después de que el pateador Nick Novak de San Diego fallara en su intento. La tentativa de 53 yardas de Novak, para ganar el partido en el período de muerte repentina, apenas unos minutos antes falló al desviarse el balón fuera del poste derecho. Pero debido a la gran ovación que consiguió éste, algunos jugadores de los Broncos que no estaban viendo la jugada pensaron que el partido había acabado.

"Yo no estaba viendo el partido en ese momento," dijo el mariscal Tim Tebow. "El público gritaba intensamente, así que me deprimí por unos instantes."

Resultó ser que los gritos de alegría provenían únicamente de un gran grupo de admiradores de los Broncos que estaban en el Estadio Qualcomm.

"Escuché a todos celebrar, entonces pensé que el balón había entrado por los postes pero luego alcé la vista y me percaté de que eran las ovaciones de nuestros admiradores," dijo Miller. "Fue todo una locura. La Nación de los Broncos estaba en pleno efecto hoy. Les hicimos reverencia a todos nuestros admiradores y estoy que me muero por regresar a Denver."

La patada de Prater le concedió a los Broncos una victoria que fue realmente ganada en equipo.

La defensiva se paralizó después de que Denver cayera en un vacío de 10-0 temprano en el segundo cuarto; a partir de ahí presionaron constantemente al mariscal Philip Rivers y mantuvieron a los Cargadores a apenas tres puntos por el resto del partido. Entretanto, la ofensiva encontró su ritmo después de un principio lento, aventajando a San Diego 16-3 a partir del momento en que el mariscal Tim Tebow conectó con el receptor Eric Decker en la zona de anotación en un pase de 18 yardas para touchdown con 55 segundos por jugar en la primera mitad.

Eso no debería restarle importancia a las maniobras de los equipos especiales. Las unidades de despeje se mostraron excelentes ofensiva y defensivamente, permitiéndole a los Broncos acumular 60 yardas en cuatro regresos de patada y limitando a San Diego a apenas 16 yardas en tres regresos, obligándoles así a los Cargadores a comenzar desde su propia yarda 20 en ocho de las 13 series. La unidad de equipos especiales también se adjudicó nueve de los 16 puntos de Denver, incluídos los tres puntos finales.

"Es fabuloso poder hacer una buena labor para el equipo," dijo Prater. "Es un triunfo en equipo, no sólo la patada lo consiguió."

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